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Martes, 21 de Noviembre de 2017

Claves: La larga jornada del emprendedor joven

Por ITSitio Enterprise

Las condiciones están dadas para que los jóvenes argentinos con ganas de emprender pongan a prueba sus capacidades (y también la resiliencia), cristalizando startups con proyección regional. Con todo, en América Latina, y en la Argentina en particular, existen factores que han moldeado el perfil de los proyectos locales que obtuvieron la atención de incubadoras, aceleradoras e inversores. ¿Cómo y quiénes están emprendiendo a nivel local? Se lo contamos.

En septiembre, el vicepresidente ejecutivo del Global Innovation Center de Samsung Electronics, David Eun, comentaba en un blog que la evolución de su compañía depende de “cultivar relaciones profundas” con startups y ecosistemas de startups. No sólo de los Estados Unidos, sino de distintas partes del mundo. Desde el gigante surcoreano aseguraron que ése es el “ingrediente secreto” de su innovación. “El futuro involucra la integración inteligente de hardware y software. Y eso significa startups”.

Cabe preguntarse entonces si los emprendedores locales deberían enfocarse en la búsqueda de innovación, e innovación disruptiva, o si, como declara Santiago Bilinkis, se debe tener una mirada más oportunista y coyuntural. “Para bien o para mal —asegura el socio fundador de Quasar Ventures (una organización que no se define como incubadora de proyectos, sino directamente como company builder)—, hay cosas muy básica que no está hecha. No hay que ponerse hipervanguardista para armar una compañía. Crear un startup disruptor es un juego sumamente difícil de hacer en América Latina por un montón de factores coyunturales y estructurales. Es un juego lindísimo de jugar, pero con bajísima probabilidad de éxito”.

La realidad parece darle la razón: el principal foco de las inversiones de los venture capitals en América Latina está en la tropicalización o clonación de modelos de negocios probados en el mundo desarrollado, con la idea de construir un negocio de escala regional. Tal el caso de startups exitosos como Despegar.com o MercadoLibre. En algunos casos, el fin casi explícito es vender ese startup a un jugador más grande del sector (en muchos casos, el mismo que creó el negocio a escala internacional), como sucedió en 2004 cuando Officenet (creada por Bilinkis y Andy Freire en 1997) fue vendido a Staples. Dentro de este campo, existen grandes oportunidades en torno a las plataformas móviles y sociales que vinculan a individuos, proveedores o clientes en el marco de lo que se dio en llamar “economía digital”. A esto se suma una cantidad de emprendimientos de servicios, cuyo objetivo es facilitarle la vida a esos individuos y empresas conectados.

GENERADORES DE VÍNCULOS Y MARKETPLACES

En la Argentina, esta clase de emprendimientos llevan la delantera, y son objeto de acompañamiento y apoyo por parte de inversores e incubadoras. Tal es el caso de ReservaTurno: una aplicación móvil para reserva online de turnos en centros de belleza (peluquerías, centros de estética, barberías, entre otros) en América Latina. Lanzada en septiembre del 2014, ya tiene más de 15.000 usuarios y 200 centros adheridos. “Ya se reservaron más de 10.000 turnos, por un valor total superior a los US$ 300.000”, comenta Ianir Sonis, Product Manager, CTO y COO de ReservaTurno.

Al adherirse al sistema, los centros de belleza obtienen un CRM y Sistema de Gestión para manejar esos turnos, donde no sólo pueden acceder a su base de clientes y verificar los turnos, sino que pueden extraer información estratégica para hacer inteligencia de negocios y mejorar sus campañas de marketing. “Nuestra propuesta de valor es generar turnos para los centros, adquiriendo trafico online y con distintas herramientas de marketing online”, asegura Sonis que es licenciado en Administración y Sistemas del ITBA, tiene 24 años, y es parte del equipo fundador junto con la actual CEO, Mijal Yelin (31 años, licenciada en Educación de la Universidad de San Andrés, con un posgrado en Negocios de la New York University).

Sonis adhiere a la definición de emprendedor que pulula en las redes sociales: “Es vivir unos años de la vida como muchos no están dispuestos, para pasar el resto de la vida como muchos no pueden”. Para él, emprender significa “tener capacidad de rápida resolución y acción. No hay un plan delineado ni definido de lo que hay que hacer, es aventurarse a hacer e ir aprendiendo durante el camino. Se necesita tener múltiples disciplinas ya que el equipo fundador suele hacer TODO, desde delinear la estrategia financiera hasta atender los reclamos de clientes”. Otra clave en el camino de emprender es “aprender de los fracasos y errores y no frustrarse. De todas formas, más allá de la filosofía emprendedora, existen conocimientos técnicos que son fundamentales para cualquier startup de hoy en día. Una base sólida que permita entender técnicamente el producto para luego poder escalarlo”.

Una vez concebida la idea, para ReservaTurno el primer paso fue hacer un relevamiento de mercado. “Al darnos cuenta que no había ningún producto similar, pasamos a realizar estudios macroeconómicos del mercado. Tamaño del mercado, facturación promedio, ticket promedio… donde vimos el verdadero atractivo del mismo. Por ejemplo, el ticket promedio es de US$ 31 por reserva. Más alto que en la industria gastronómica. Luego pasamos a la etapa de MVP, desarrollamos una versión simple de nuestra idea y la probamos en el mercado con un selecto grupo de usuarios y peluquerías. Una vez validada la idea (que tuvo un alto grado de aceptación) pasamos al desarrollo”, explica Sonis. De la idea al desembarco en el mercado pasaron seis meses.

Para Sonis, en América Latina, las aceleradoras e incubadoras cumplen un rol fundamental. “Es importante encontrar la aceleradora que tenga fit con el perfil y etapa del proyecto. Las hay para startups que aún no tienen producto, que están en expansión o que están ya en el scale up (como el caso de Endeavor). En nuestro caso estamos acelerados por NXTP.Labs, lo cual nos da el respaldo de una organización que tiene un gran número de emprendimientos exitosos en su portfolio. En mi opinión, es muy difícil tener un emprendimiento de base tecnológica, con un impacto regional, sin haber pasado por una instancia de aceleración”. Hoy ReservaTurno está en franca expansión. “Nos encontramos comenzando una ronda de inversión que nos permitirá desembarcar en los próximos meses en México y Colombia”, agrega Sonis.

Otro de los emprendimientos de vinculación que aprovechan las ventajas de la economía digital es Trision: el primer marketplace de impresión 3D de Latinoamérica. “Les permitimos a los diseñadores vender sus ideas como productos finales, entregando los mismos directamente a la impresora 3D del usuario o a su puerta como objeto físico, en el caso de que no se cuente con una máquina”, describe Iván Andrés Tabachnik, COO de Trision. Actualmente, el emprendimiento está conformado además por Santiago Testorelli y Matías Lang. “Si bien el nombre como tal se usa desde el 2014, las actividades de Trision iniciaron oficialmente en 2015”, aclara Tabachnik.

“Ser emprendedor implica iniciar algo, ya sea un proyecto, una empresa o una nueva actividad. Emprender requiere de iniciativa y actitud, personalmente creo que con esos dos elementos todos los otros requerimientos que uno requiera para el éxito de un emprendimiento pueden lograrse u obtenerse. En mi caso, todo lo que pude lograr hasta ahora fue aprendiendo de otros y siendo autodidacta”, sostiene Tabachnik, un emprendedor serial de 18 años con varios hitos en su haber, que resultó finalista de los Global Student Entrepreneurship Awards Argentina, y que actualmente estudia en el Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA).

Si bien el objetivo inicial de Trision la venta de impresoras 3D, pronto la idea viró. “Nos dimos cuenta de que el mercado en la Argentina estaba saturado y encontramos que a las personas les gustaban los objetos impresos en 3D. Encontramos también que la mayoría de los diseñadores no estaban aprovechando la tecnología y decidimos ofrecerles la posibilidad de vender sus diseños como productos finales, sin tener la necesidad de realizar sus productos para el consumo masivo, y eliminando también los gastos de producción de cada pieza”.

Durante el proceso de desarrollar la empresa, a las habilidades del equipo original, debieron sumar una persona especializada en marketing. Tabachnik aclara que Trision no tuvo aún la posibilidad de pasar por un proceso de incubación, sin embargo entiende que incubadoras y aceleradoras “suelen ayudar mucho para terminar de definir el modelo de negocios o ciertos elementos puntuales que tal vez no son manejados dentro del equipo original del startup”. Actualmente, Trision se encuentra presentando el proyecto ante distintos grupos de inversores.

“Personalmente creo que la búsqueda de inversión depende mucho del proyecto en sí, y de la forma en la que desee desarrollarlo el grupo de fundadores. Existen proyectos que por el costo de desarrollo no son realizables sin inversión, mientras que otros —como apps web— pueden hacerse desde cero sin inversión, si se tiene el equipo indicado. Hay muchos emprendedores que aun sin una necesidad real buscan inversión desde el primer día y es algo que en particular en nuestro caso buscamos evitar para poder ofrecerles a los inversores un proyecto concreto y con un producto mínimamente viable (MVP) al menos. Particularmente creo que esta es una de las formas de poder darle al inversor algo concreto y seguro en lo cual invertir”, comenta Tabachnik. El plan a futuro, agrega, es escalar el marketplace a toda Latinoamérica, y al resto del mundo. “También pensamos extender nuestros servicios y capacitaciones a empresas”.

FACILITADORES DE LA ECONOMÍA DIGITAL

Clinc! es una plataforma online que permite a los comercios crear sus apps para Android e iOS, “en pocos minutos y sin conocimientos técnicos”, explica Sebastian Palatnik (25 años), que, al igual que Ianir Sonis, es licenciado en Administración y Sistemas del ITBA, y es el fundador de Clinc!, junto con el actual CEO, Leandro Nabel, (26 años, quien cursa la Licenciatura en Marketing en la UCES).

Este año sumó a sus filas a Alan Berneman, ex CEO y fundador de Buenos Aires Delivery (vendido a ClickDelivery en 2013).

 “Clinc! surge en 2014 por una necesidad de los usuarios para poder comprar mejor y más fácil desde sus teléfonos. Esta tecnología era (y es) cara y de largos tiempos de implementación, por lo que Clinc! permite a todas las tiendas online tener sus apps. En diciembre lanzamos y en tres meses logramos nuestros 250 primeros clientes en conjunto a nuestro partner TiendaNube. Hoy ya superamos los 600 en todo Latinoamérica: Argentina, Chile, Brasil, Mexico, Colombia, Uruguay y Ecuador”, resume Palatnik, quien reconoce que emprender es “un estilo de vida” animado por la necesidad de “arreglar cosas”.

Clinc! comenzó con otro emprendimiento de servicios de desarrollo móvil para marcas. “Siguiendo el famoso método Lean (Desarrollar, Medir y Analizar), decidimos después de un tiempo sentarnos a evaluar objetivamente lo que se estaba haciendo. En ese momento, con los resultados que habíamos obtenido, transformamos el servicio en un producto online y nació Clinc! Se podría decir que fue un pivot o un primer ciclo de aprendizaje. Así fue que con un pequeño capital semilla comenzamos la planificación, luego el desarrollo y luego la venta. Así los ciclos comienzan a pasar y en cada uno se analiza y se aprende. Los tiempos dependen mucho de la industria. En tecnología los tiempos son cortos porque las tendencias cambian, surgen nuevas y los usuarios cambian rápidamente los usos”, agrega Palatnik.

La propuesta sigue creciendo en cada país y sumando más integraciones, para que cada vez más tiendas puedan subirse al barco de la movilidad. “Desde lo personal —aventura Palatnik—, el objetivo es seguir aprendiendo y viviendo experiencias que sumen a mis skills como emprendedor. Intento en mi camino poder guiar y ayudar a otros que necesitan una opinión, un sostén o una mirada diferente por parte de un colega. Me gusta pensar en el hecho de poder aprender y emprender para después enseñar”.

DaloPorHecho.com se autodefine como la primera app online para contratar cualquier clase de servicio en Latinoamérica, contando con ofertas de usuarios cuya identidad y reputación están validadas. Según Rodrigo Alonso, cofundador de DaloPorHecho.com, “los clientes pueden subir fotos de lo que necesitan y comienzan a recibir presupuestos dentro de los 60 minutos. A diferencia de otros sitios, DaloPorHecho es seguro porque cuenta con un sistema único de validación de identidad de profesionales y ofrece servicios en más de 257 categorías”.

La empresa fue fundada por Rodolfo Guardia, quien fue gerente de e-commerse de Sony, Rodrigo Alonso, ex-gerente de operaciones de iPlan y por Matías Charas y Mariano Burstein, quienes anteriormente fundaron Adfunky. Todos cuentan con más de 15 años de experiencia en la industria de Internet. El sitio fue lanzado en enero de 2015 y sus fundadores planean llevar sus operaciones a México en los próximos meses.

Para Guardia, es emprendedor “todo aquel que busque trascender a través de su trabajo, modificando la realidad y generando más valor para la sociedad. En DaloPorHecho nos hemos propuesto ayudar a la economía y a las personas, generando más trabajo para los especialistas, al tiempo que promovemos servicios de mayor calidad para nuestros clientes”. En cuanto a las capacidades y habilidades necesarias para emprender, Guardia destaca la energía y la tolerancia al riesgo. “Pero fundamentalmente lo más importante es sentir mucha pasión por lo que uno está haciendo. Si uno emprende sólo por dinero, las chances de fallar son muy grandes. Pero si uno emprende simplemente por la pasión de hacer y crear algo nuevo, entonces no importa lo que suceda, el éxito está asegurado”.

DaloPorHecho.com fue originado a partir de un “dolor” en el mercado (un factor que es la semilla de casi la totalidad de los startups locales): “Detectamos que era muy costoso conseguir especialistas recomendados y que llevaba mucho tiempo conseguir presupuestos —recuerda Alonso—. Para poder comparar, era necesario recibir varias personas en casa o llevar el auto a muchos talleres, con el tiempo y la inseguridad que eso conlleva. Vimos también que el 63% del PBI de la región es servicios. No había mucho que pensar. Renunciamos a nuestros empleos y comenzamos con el desarrollo del sitio. En tres meses ya teníamos una versión del sitio operativo y los primeros mil profesionales activos”. En este punto, salieron al mercado, y surgieron las primeras ventas, y desde ese entonces, el crecimiento fue exponencial. “Cuidamos mucho la atención al cliente así que rápidamente comenzó el boca a boca. Vimos que gran parte del tráfico venía de celulares, entonces decidimos desarrollar nuestras aplicaciones móviles que tuvieron muy buena aceptación de los clientes y profesionales. Hoy se compran y cotizan servicios desde celulares”.

El startup fue seleccionado para ser acelerado en Wayra (del Grupo Telefónica) en 2015. Para Alonso, “entrar en Wayra fue clave. Nos permitió bajar costos fijos y acceder a consultoras especialistas que para nosotros era imposible pagar. Además de eso, estás continuamente rodeado de un ecosistema de emprendedores que es increíble. Podés compartir ideas y recibir sus opiniones. Es muy valioso”. Guardia considera que “el rol de los inversores es fundamental. Lo ideal es sumar gente que aporte mucha experiencia y una gran red de contactos”. En el caso de DaloPorHecho.com, que nació con una visión totalmente regional, “desde el minuto uno escogimos poner todo el dinero en el producto. Siempre fuimos muy frugales en costos operativos y publicidad, en cambio lo pusimos todo en encontrar a la mejor gente y desarrollar el mejor producto. Una vez encontrado el producto y con la oportunidad probada, entonces ahí nos propusimos buscar inversores para ganar escala, no antes”. Guardia considera que hoy en día, uno puede crear una compañía de alcance global desde un monoambiente en Colegiales, “contratando servidores en Nueva York y programadores en Bangalore”.

En la actualidad, DeloPorHecho.com está buscando generar más tracción en la Argentina y abrir las primeras categorías en un segundo mercado de la región. “Al tiempo que seguiremos innovando en el producto y cuidando la atención al cliente como algo central del negocio”. La edad promedio del equipo fundador es de 38 años, “algo así como el equilibrio justo entre experiencia y energía”, dice Alonso, mitad en broma, mitad en serio.

TAMBIÉN INNOVADORES LOCALES

La reciente entrega de premios MIT Technology Review para “Innovadores Menores de 35 Años” de la Argentina y Uruguay es un buen ejemplo de que, a pesar de que el emprendedorismo innovador es un proceso de alto riesgo y poca probabilidad de éxito a escala local, igualmente hay quienes buscan ese camino y lo abrazan.

“Los innovadores que seleccionamos en las diferentes ediciones, están trabajando en proyectos tecnológicos que impactan en la sociedad. Son jóvenes que están resolviendo problemas de forma muy innovadora y que mejoran millones de vidas”, dijo Cecilia Nicolini, directora adjunta de la revista MIT Technology Review en Español y vicepresidente de Opinno.

Es indudable que el panorama emprendedor local comienza a ser impulsado cada vez más por jóvenes. El mercado local presenta muchas posibilidades y la Argentina en particular brinda las condiciones necesarias para que este tipo de proyectos puedan desarrollarse.

Los diez innovadores menores de 35 años de la Argentina y Uruguay este año son:

Emanuel Vilte (33 años, argentino). Su comunidad de narradores lee el contenido de Internet a invidentes a través de una app (Linguoo).
Gino Tubaro (20 años, argentino). Creó un dispositivo que traduce el texto impreso a Braille en tiempo real (Proyecto LIMBS/ Atomic Lab).
Gustavo Bessone (32 años, argentino). Creó una plataforma intuitiva para gestionar la publicidad ´online´ (Taggify).
Ignacio Juárez (33 años, argentino). Su turbina eólica urbana adaptada al viento argentino es más eficiente y económica (Semtive).
Jimena González (33 años, argentina). Creó un gel para vendajes que imita la piel y mejora la cicatrización de heridas y quemaduras (Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales / INTEMA).
Matías Kalwill (34 años, argentino). Su app de navegación para ciclistas y colaborativa quiere lograr un tráfico urbano más sostenible (Bikestorming).
Nicolás Pereyra (32 años, uruguayo). Sus libros educativos inteligentes favorecen el uso de herramientas informáticas en la educación primaria (Edu Editorial).
Pablo Orlando (31 años, argentino). Creó un sistema que dota al vehículo de una inteligencia artificial que lo convierte en un automóvil autónomo (Inipop).
Patricio Jutard (34 años, argentino). Su pìzarra digital permite trabajar de forma colaborativa y creativa desde cualquier sitio (Mural).
Valentina Arriagada (26 años, uruguaya). Su plataforma reúne a enfermos renales y centros de diálisis en todo el mundo para facilitar sus vidas (Connectus Medical).


También podés leer la nota en: http://empresas.itsitio.com/claves-la-larga-jornada-del-emprendedor-joven/.

     

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