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Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Sobre Roviralta, Publicidad y Libertad de Expresión

By Marcelo García Sellart, socio estudio Berton Moreno & Asociados

La Su con el Huber
La Su con el Huber

Cuando Huberto Roviralta sufría físicamente su separación de “Su” Gimenez en aquel lejano y tórrido febrero de 1998, nunca imaginó que aquella relación sería objeto de un fallo de la Corte Suprema sobre libertad de expresión en publicidad, 17 años después.

Esta insólita derivación de la relación mediática comienza con un comercial que realizó la empresa 4KBytes S.A. para Data Full (un servicio de acceso gratuito a Internet).

El fallo describe la imagen del aviso señalando que aparece “la figura de un hombre en una postura relajada -reclinado en un sillón y fumando un habano-, como también las imágenes de un cenicero partido al medio, un portarretrato con la fotografía de un jugador de polo y trofeos en forma de cabeza de caballo. Asimismo, con una imagen sobreimpresa, había una tarjeta de presentación con el nombre HUBERTO, una dirección ficticia de correo electrónico -huberrovi@degarron.com.ar- y, al pie del aviso, una frase: "Si te gusta vivir de arriba, que no se note".

Roviralta demandó por daño moral a 4K y a Arte Gráfico Editorial Argentino S.A (AGEA) –esta última, por haber publicado el aviso en Clarín-.

Los fallos de primera y segunda instancia coinciden en que AGEA actuó en forma negligente al permitir la publicación del aviso, que presentaba a Roviralta como “vividor y mantenido”.

El fallo de segunda instancia señaló que los mensajes comerciales tienen protección constitucional secundaria, aunque ello no implicaba desconocer la importancia de la publicidad para la libertad de expresión, para el mercado y el interés social, así como para el mantenimiento de la prensa. Este fallo expresó el que el objetivo comercial del aviso imponía el deber de controlar el contenido del mismo antes de su publicación, a fin de evitar una afectación ostensible y evidente de derechos personalísimos de terceros.

Hasta esa instancia, AGEA debía abonar $ 40.000.- de indemnización.

Más allá de lo resuelto contra 4K, AGEA presentó un recurso extraordinario contra dicha decisión, la que llega a la Corte, no por lo relativo al conflicto sobre la lesión al buen nombre y honor, sino por la cuestión relativa a la libertad de expresión.

El fallo de la Corte se remita a lo resuelto en el caso “Campillay”, en el que se establece como doctrina que los medios no son responsables penal o civilmente por la reproducción de contenidos de terceros cuando estos contenidos son atribuidos a la fuente correspondiente.

Lo interesante del caso “Roviralta”, es que hace extensivo el estándar de protección a los medios establecido en el caso “Campillay” a los contenidos publicitarios.

El fallo es muy claro: “no corresponde formular juicio de reproche al medio periodístico que se limitó a publicar el aviso comercial que ha sido creado y encargado por un tercero perfectamente individualizado. Ello es así, pues no se condice con el ejercicio de la libertad de expresión imponer al editor de un medio periodístico la obligación de tener que realizar complejas investigaciones para determinar el carácter dañoso de los avisos que terceros le requieran publicar”.

Por cierto: Data Full cerró en el 2009. El juicio duró más que el servicio promocionado por el aviso. A veces se pierde el juicio por cosas pasajeras… 

     

Tags: Huberto Roviralta Publicidad Libertad de Expresión Corte Suprema Marcelo García Sellart Berton Moreno & Asociados