Suscribir Newsletter Facebook Twitter



8°C
Capital Federal
Miércoles, 26 de Abril de 2017

Palabra Autorizada

"California, territorio argentino", by Felipe Pigna

Felipe Pigna, nuestro especialista en Historia
Felipe Pigna, nuestro especialista en Historia

La flota comandada por Hipólito Bouchard estaba compuesta por argentinos, franceses, ingleses, malayos y hawaianos. Aquella especie de “torre de Babel flotante” puso proa a la capital más boreal del imperio español en América: San Carlos de Monterrey en la Alta California. A poco de llegar, Bouchard ordenó a su teniente Pedro Cornet, que comandaba la Chacabuco, que inspeccionara el estado de las defensas españolas. Pero sucedió algo inesperado. De pronto, mientras caía la tarde calmó completamente el viento y la nave quedó detenida y al alcance de los cañones de la fortaleza, que iniciaron un bombardeo incesante. La Chacabuco debió rendirse con un costo de varios muertos y decenas de prisioneros. Sin embargo, no pudo ser tomada porque los de Monterrey no tenían lanchas de asalto. Bouchard aprovechó la situación y logró reforzar la Chacabuco con los hombres de La Argentina y planificó el ataque sobre la ciudad.

Al amanecer del 23, los dos buques argentinos comenzaron a bombardear el fuerte de Monterrey. Desde tierra respondieron con fuego a discreción. El combate se prolongó hasta la mañana del 24, cuando Bouchard y 200 de los suyos pudieron desembarcar y establecer una cabeza de playa. Enfrentaban una fuerza de caballería de más de 300 hombres. Se tomó posesión nuevamente de la Chacabuco en la que fue izada la bandera nacional, se transbordaron los heridos y se repararon los estragos que hiciera la artillería en aquella nave.
California era argentina. Así lo atestiguaban las banderas de Belgrano que flameaban en lo alto de todos los edificios de Monterrey. El jefe franco- argentino ordenó la requisa general de víveres y de todas las propiedades del rey. Nada español quedó en pie comenzando por la residencia del gobernador y continuando por todas las piezas de artillería que no pudieron ser embarcadas. Sólo se respetaron las propiedades de los americanos que según el testimonio de los revolucionarios locales apoyaban la causa de la libertad. La reconstrucción de la capital de California les llevaría seis meses a los españoles.
Bouchard recibió informes sobre la existencia del rancho ‘El Refugio’, estancia de un español según noticias era uno de los que han hecho pasar bastantes martirios a los patriotas de México. El corsario armó un pelotón de 60 hombres que partió en busca del personaje, pero afortunadamente para él, pudo darse a la fuga. Los hombres de Bouchard lograron liberar a todos los detenidos y capturar a dos oficiales enemigos y dos soldados. De “El Refugio” y de todas las propiedades del que martirizaba a los patriotas, no quedó ni la memoria.
Tras el ataque a Monterrey, las tropas de Bouchard llegaron a Santa Bárbara, donde había decenas de patriotas detenidos. Todos fueron liberados por los argentinos. El 11 de agosto de 1818 las naves argentinas llegaron a San Juan Capistrano. Bouchard intimó la rendición al jefe español del poblado, quien no tuvo mejor idea que contestarle que “tenía bastante pólvora y balas para darle”. La provocación fue respondida de inmediato y cien hombres al mando del teniente Cornet incendiaron el pueblo; sólo dejaron en pie la iglesia y las propiedades de “americanos amigos”. Se desconoce el paradero del temerario jefe español. Todos los puertos y poblados de California habían sido arrasados por los corsarios argentinos.
La campaña prosiguió con rumbo sur. El 25 de enero de 1819, Bouchard bloqueó el puerto de San Blas y el 11 de marzo de 1819 atacó y bloqueó el puerto de Acapulco. En Guatemala destruyó Sonsonate y capturó varios bergantines enemigos. La imagen del crucero La Argentina se transformó en un símbolo de terror para las fuerzas españolas y de lucha contra la tiranía para los patriotas americanos. La casi totalidad de los países de Centroamérica que se irán constituyendo, diseñarán sus banderas basándose en la celeste y blanca creada por Belgrano y exhibida con orgullo a lo alto de las naves de Bouchard.
La travesía de La Argentina fue resumida así por Bartolomé Mitre: “Una campaña de dos años dando la vuelta al mundo en medio de continuos trabajos y peligros, una navegación de diez o doce mil millas por los más remotos mares de la tierra, en que se domina una sublevación, se sofoca un incendio a bordo, se impide el tráfico de esclavos en Madagascar, se derrota a piratas malayos en Macasar, se bloquea a Filipinas, anonadando su comercio y su marina de guerra, se domina parte de Oceanía imponiendo la ley, a sus más grandes reyes por la diplomacia o por la fuerza; en que se toma por asalto la capital de la Alta California, se derrama el espanto en las costas de México, se hace otro tanto en Centro América, se establecen bloqueos entre San Blas y Acapulco, se toma a viva fuerza el puerto de Realejo apresándose en este intervalo más de veinte piezas de artillería, rescatando un buque de guerra de la Nación y aprisionando o quemando como veinticinco buques enemigos”.
 
 
Felipe Pigna
     

Tags: Felipe Pigna Historia Argentina