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Lunes, 21 de Agosto de 2017

Lloramos todos en la Bombonera.

Ponzio, una de las víctimas de la agresión.
Ponzio, una de las víctimas de la agresión.
  • No solo Ponzio, Kranevitter, Vangioni y Funes Mori lloraron ayer en la Bombonera.
  • No fueron solo ellos.
  • Somos nosotros, los de Boca. Nosotros todos, los que amamos la pelota, que se manchó sin que lo dijera el Diego en el mismo lugar.
  • No hay historia gloriosa que resista una noche tan flojita de papeles.
  • Quise escribir estas líneas anoche, a la 1 y media, para que en mis retinas no se me duerman las imágenes que sigo viendo mientras tecleo.
  • Vergüenza es la palabra.
  • Y no vergüenza ajena, como se dice para patear la pelota a otro que no es uno.
  • Vergüenza mía, nuestra, de todos y cada uno.
  • Hubo quienes rompieron alguna vez un carnet por un descenso.
  • A mí me dieron ganas de romper el mío; pero no por un resultado deportivo, y sí por un papelón que excede todo lo imaginable.
  • No lo rompí porque nunca hubiera hecho lo que un puñado hizo. Pero las ganas te juro que las tuve.
  • Al estadio de mi club (paradójicamente el lugar donde me casé) le darán mucho tiempo de descanso.
  • No va a latir la Bombonera por mucho tiempo.
  • Y no me dan ganas de latir en ese mismo Templo por más tiempo del que esté clausurado.
  • No vale la pena.
  • No somos dignos los bosteros a visitarlo, a disfrutarlo, a sentirlo, a saltarlo.
  • Y no fueron unos pocos, como muchos dicen y piensan.
  • Somos la sociedad, somos nosotros, como diría Willy Kohan cuando presenta su programa radial.
  • Te recuerdo que Boca certificó ISO 9001 para cuidar detalles en el espectáculo deportivo.
  • Sirve de poco la ISO.  
  • De nada, si no se puede terminar siquiera un partido importante.
  • No rompí mi carnet, aunque estuve a punto.
  • Como en el Juego de la Oca, la “Marca Boca” retrocedió todos los casilleros que había ganado desde tiempos de Salvestrini en el marketing, para no politizar la cosa nombrando a presidentes.
  • Lo puse en mi twitter @destefanoc y un llamado Branca (@seiafranco) al toque me retrucó en 140 caracteres: “¿la marca? Creo que hoy hay cosas más importantes antes que la marca…”.
  • Le dije “¿qué son las cosas importantes?”.
  • Volvió Branca con su respuesta: “El hincha verdadero. El socio. El que paga la cuota. Los jugadores. La historia. El prestigio de nuestro club”.
  • Le respondí sencillo: Exactamente eso es la marca.
  • Nico López Fagúndez, uno de los directores estrella del Diploma de Sportbusiness cuya temporada 15 iniciaremos el mes próximo, ya me propuso hacer un capítulo titulado “Management de crisis”.
  • Boca, mi primer club, mi pasión, la marca que hasta ayer me hubiera tatuado en el bíceps, lo necesita.
  • Para mí ya el silbato es el del final.
  • Ya no me interesa que se juegue, si es que se hace.
  • Ni ganas de gritar un gol que traslade a los penales.   
  • No se cómo se resuelven papelones como éste.
  • Sí sé que ser hincha de verdad es otra cosa.
  • Es pedir un Tranquinal antes del partido, no tirar gas pimienta para amedrentar.
  • Es saludar al que gana limpiamente (ayer eso estaba pasando en el primer tiempo), no provocar que no se siga.
  • Hoy el  reloj tal vez no dé lugar para pensar en el calendario.
  • Pero mañana sí, y no hay escusas.
  • ¿Es necesario hacer malabarismos en la calle para contarles a mis hijos antes de que entren al cole lo que realmente sucedió?
  • El show ya no debe continuar si es así,  de esta manera.
  • Ojalá tuviera la llave. La donaría sin pedir management fee ni regalías.
  • Impotencia pura es tener el timbre indicado para tocar, pero no poder ofrecerle algo inteligente que lleve a la solución.
  • Y huelo que no alcanza con el "Pum para arriba".
 
Claudio Destéfano
 
     

Tags: Claudio Destéfano Superclásico Boca Vergüenza River