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Miércoles, 28 de Junio de 2017

La mujer de los 44 millones.

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

La columna de Ignacio Gutiérrez Zaldívar

En la historia del arte, son pocas las mujeres que han tenido éxito y suceso, un factor extraño ya que la mayor cantidad de pintores y artistas visuales activos son mujeres y otro tanto ocurre con las academias de arte donde son amplia mayoría. Muchos han escrito sobre las razones y entre ellos están Ortega y Gasset y nuestro Ernesto Sábato, con quien conversé largas horas sobre el tema, lo mismo con Julián Marías y todos tenían sus razones valederas, que no pasan por el machismo de la sociedad. Georgia O’Keeffe (1887-1986), una escorpiana nacida en Winsconsin, estudió y trabajó en Nueva York y en su querido Nuevo Méjico, tuvo en su marido el fotógrafo Joseph Stieglitz su mayor promotor hasta que el falleció en 1946 y la artista regresa a vivir a Nuevo Méjico, donde en 1932 había pintado “Flor Blanca-Estramonio”, una de sus más famosas pinturas que fuera vendida hace 20 años en subasta en un millón de dólares (1,5 millones de hoy) y que Sotheby´s puso a la venta la semana pasada en diez millones, pero el comprador la tuvo que pagar 44,4 millones debido a la inflación de precios y la demanda del mercado por el arte. En Santa Fe, Nuevo Méjico, hay un museo dedicado a su honor y gloria que hoy tiene 1150 obras de ella y casi 2.000 de sus contemporáneos. La obra récord para una artista mujer, una de las 50 más valiosas de la historia, mide 122x102 cm, es una flor de efectos alucinógenos y en algunos casos venenosa, estaban rodeando la casa de la artista. La anterior obra récord para una pintura realizada por un mujer era de Joan Mitchell (1926-1992), que naciera en Chicago y que recibiera fuerte influencia de los expresionistas-abstractos como De Kooning y compañía. La mayor parte de su vida la pasó en Francia, donde falleció cerca de Giverny donde viviera Monet, su obra récord alcanzó los 12 millones de dólares duplicando su estimación el año pasado en subasta de Christie´s, le gustaban los grandes formatos y esta obra media 250x200 cm. Su gran impulsor fue el marchand Robert Miller en su galería de Madison y 57th en New York. De las impresionistas fue Berthe Morisot (1841-1895), fue la más fiel al movimiento, participó en las ocho exposiciones del movimiento junto a su maestro y amigo Camille Pisarro, luego de una lindísima retrospectiva que tuve la suerte de disfrutar en el Museo Marmottan de París, el año pasado salió una de las obras expuestas a la venta y se pagó casi 10 millones de dólares. De las otras mujeres destacadas, está la delicada Mary Cassatt (1844-1926), ésta americana nacida en Pittsburg, se radicó en París  y se casó con el hermano de Manet, los niños y las mujeres fueron su tema preferido, su amigo admirado era Degas y son sus pasteles lo más conocido de su obras, su mayor precio en una obra han sido 5,5 millones y me parece que frente a la locura de los precios, mi consejo es comprar todo lo que aparezca de ella. En un mundo donde cada vez se respeta con justicia a las mujeres, nos alegramos que la obra de ellas sea reconocida al menos por el mercado de arte.

 
*Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar, Director - Propietario en Zurbarán y El Casco Art Hotel. Autor de libros sobre temática artística, incluyendo "100 Pintores del Arte de los Argentinos (1799-2006)", "El genio de Fader" y "23 Argentine Artists Now", entre otros.
     

Tags: Ignacio Gutiérrez Zaldívar Arte Pintura