Suscribir Newsletter Facebook Twitter



14°C
Capital Federal
Lunes, 20 de Noviembre de 2017

Japón podría desplazar a China como segunda economía mundial

By Valentin Schmid de La Gran Época

Gordon Chang
Gordon Chang

NUEVA YORK – Gordon Chang se anticipó un poco cuando escribió el libro “The Coming Collapse of China” (“El colapso inminente de China”) en el 2001. Predijo el colapso de la economía china y la caída del Partido Comunista en menos de una década. A partir de 2015 su predicción tendría cuatro años de retraso. Sin embargo, muchos de sus argumentos siguen siendo válidos hoy en día. En momentos en que la economía política de China es cada vez más volátil, La Gran Época entrevistó a Chang sobre el pasado y el cada vez más incierto futuro de China.

- Usted escribió su libro “El colapso inminente de China” en el año 2001. ¿Dónde estamos ahora?

Gordon Chang: En el 2001 dije que tomaría diez años la caída del Partido Comunista. Así que estoy fuera del tiempo previsto por casi cuatro años. Pero lo que en realidad estamos viendo precisamente ahora son las primeras etapas del colapso, no solamente de la economía, sino también del sistema político. En este momento su economía ha dejado de crecer al 7 por ciento, a lo sumo lo hace al 1 o al 2 por ciento. En Beijing están diciendo en privado que incluso es a un 2,2 por ciento. Lo más importante: el dinero está saliendo del país a un ritmo sin precedentes. Bloomberg, que rastrea estos asuntos, dijo que U$S 144 mil millones salieron de China en agosto. Goldman Sachs dijo por su parte que fueron U$S 178 mil millones. Esto es una señal de la realidad de China. El problema de los líderes de China en este momento es que no pueden detener el descenso de su economía. Tal vez puedan disminuir el ritmo del descenso pero no pueden cambiar su dirección, porque todo lo que han utilizado hasta ahora -estímulo monetario, estímulo fiscal, el auge del mercado de valores, las devaluaciones-, todas estas tácticas han fracasado.

- ¿Cuál es la raíz del problema económico?

Gordon Chang: Todo el mundo dice, “Oh, con la mayor cantidad de reservas de divisas en el mundo, ¿cómo podría tener problemas?”. Bueno, sí, China no va a tener problemas de deuda externa. No le va a pasar como a Argentina. Pero cuando vas hacia atrás y miras la historia de las crisis financieras, las peores crisis financieras no son crisis externas, impulsadas por la deuda, son crisis internas, y eso es lo que China tiene ahora. Tiene una gran deuda, tal vez hasta del 350 por ciento del PIB -con el PIB reportado correctamente y una vez contabilizada toda la deuda. McKinsey afirmó que a finales de junio del 2014 la relación PIB-deuda era del 282 por ciento. Obviamente, ha empeorado desde entonces. Creo que entonces fue subestimada. Ahora mismo esto es extremadamente grave, especialmente para un país en desarrollo como China.

- ¿El régimen puede utilizar la política para solucionar el problema?

Gordon Chang: Desde noviembre han tenido cinco reducciones en las tasas de interés de referencia, cuatro reducciones en las proporciones de reservas obligatorias, sin algún efecto apreciable. En cuanto a los estímulos fiscales, si construyen otra ciudad fantasma u otra línea de metro en Beijing, parecería bien, ya que ayudaría al PIB, aunque también a la deuda. Debido a las malas inversiones y a la baja eficiencia, esto no sería una solución apropiada. Tuvieron el auge del mercado de valores, del que llegaron a hablar temerariamente. Esta fue una manera de salvarse a sí mismos. Bueno, eso es un fracaso en este momento. Y la devaluación en agosto, que aún está siendo desconcertante. ¿Quién sabe lo que estaban tratando de hacer? Obviamente les causó problemas reales y afectó la confianza; no sólo al interior de China sino también en todo el mundo. Así que observamos todas las cosas que han estado tratando de hacer con estas técnicas que en el pasado les crearon crecimiento. Ahora, ya no pueden hacerlo, lo que significa que realmente están en peligro; y tendrán cada vez más y más protestas.

- Sólo se puede mejorar la situación dando a la gente más libertad.

Gordon Chang: ¿Cuántas veces has escuchado “El Partido Comunista sacó 400 millones, 500 millones de personas de la pobreza?” No, no lo hicieron. Deng Xiaoping aflojó un poco y el pueblo chino logró avanzar. Deng Xiaoping se dio cuenta de que la agricultura tenía que cambiar un poco, y entonces acudió al sistema de responsabilidad familiar, en el que las familias podían tener parcelas. Pero bajo las reglas del gobierno central, estas parcelas no podían ser manejadas sólo por una familia. Las familias decidieron que no les gustaba la idea, que querían sus propias parcelas, por lo que los funcionarios locales simplemente ignoraron eso, ellas crearon este auge en la agricultura. No fue Deng Xiaoping, sino la gente que ignoró las reglas de Deng. Empresarios muy valientes, algunos ex funcionarios del gobierno, algunas personas que estaban en la mendicidad, decidieron que iban a salir y ser emprendedores. Ellos crearon esta riqueza. El Partido Comunista fue el que les impidió avanzar. El Estado realmente no puede crear crecimiento sobre una base sostenible. Se necesita tener un modelo sostenible, y bajo el deseo del Partido Comunista de controlar demasiado, terminan con una economía insostenible.

- También escribió en su libro en 2001 que la gente decía que China llegaría a ser la mayor economía del mundo en el 2010. No es así; que sería la mayor economía para el año 2020. Uno de los problemas es que China no está innovando. No tiene la capacidad para innovar y competir en un mercado global.

Gordon Chang: Para evitar la trampa de los ingresos medios e ir más allá de la fabricación barata como base de la economía, necesitan innovar. No es que los chinos sean tontos, por supuesto que no lo son. Pueden ser tan innovadores como cualquier otra persona en el mundo, pero no lo pueden hacer en el sistema en el que operan. Debido al control de la educación, al control de todo, inevitablemente se afecta la capacidad de los empresarios para innovar. Hay algunas restricciones reales que son importantes. Por ejemplo, desde principios de julio, con el fin de apoyar el mercado de valores, Beijing ha eliminado las OPAs. Sé que el ministro Li Keqiang habla de su economía de Internet-plus, pero no puede tener esa economía si estas empresas no pueden conseguir dinero en efectivo. El cierre de las oficinas de propiedad intelectual significa que están ahogando la capacidad realmente innovadora de las pequeñas empresas para aumentar de tamaño. Esa es la historia de Silicon Valley en California, que alberga a tantas empresas que ahora son emblemáticas; que empezaron en un garaje. La más famosa, Apple, como también Hewlett-Packard. Estas son empresas de garaje que se convirtieron en multinacionales ya que fueron capaces de operar en el entorno de flujo libre de California, donde podrían obtener dinero, donde podían conseguir conocimientos especializados, donde podían conseguir lo que querían, y ahí fue donde ellas crecieron. Pero eso no se puede hacer en China en este momento debido a las restricciones impuestas por razones de política por parte del Estado. Hasta que cambie ese sistema, China no va a tener esa innovadora economía desarrollada que cualquiera espera ver.

- Háblenos acerca de la toma de riesgos, usted vivió en China durante mucho tiempo.

Gordon Chang: Tienen una ley de quiebra pero no se puede aplicar porque son empresas de propiedad estatal. Al tener un pequeño negocio privado no se puede conseguir capital o es muy difícil conseguir capital. China tiene una gran cantidad de muy buenos negocios. Los inversores de capital de riesgo van allí. Su problema es que simplemente no pueden crecer. Ellos no tienen ese mismo ambiente que hay en Silicon Valley, donde la gente puede tratar de crear un negocio, fracasar, sacudirse el polvo y volver a intentarlo. La historia más grande es Disney. Walt Disney fracasó muchas veces. Todas estas personas que consideramos emblemáticas, la mayoría de ellas fracasaron. Desafortunadamente, ese sistema no existe en China. Es demasiado rígido, está demasiado dominado por el Estado. Lamentablemente, las empresas estatales se están volviendo mucho más poderosas políticamente, son realmente capaces de evitar el cambio que es necesario en la China de hoy, por lo que no tienen esa cultura que se encuentra en Silicon Valley. Les encantaría repetirlo, y sin duda pueden construir los edificios, pero no pueden replicar la cultura, porque es una cultura que realmente se desarrolla en una sociedad abierta, libre y liberal. Nada de esto existe en China.

- Mucha gente que hizo un montón de dinero no desea que el sistema cambie.

Gordon Chang: En la crisis del 2008, China decidió que iba a rechazar el concepto de una recesión, así que lo que hicieron fue crear el programa de estímulo más grande del mundo. A cinco años desde 2009, se había añadido una cantidad de crédito que era igual a todo el sistema bancario de Estados Unidos. A pesar de que a finales de 2008 la economía china no era ni siquiera un tercio del tamaño del de EE. UU. De modo que sí, crearon el crecimiento, y también ponen demasiado dinero en su economía y, esencialmente, lo que hicieron fue crear todas estas burbujas de activos que no pueden manejar. Eso ha formado empresas estatales enormemente poderosas. Estas empresas fueron capaces de captar todo ese dinero prestado por los bancos estatales. Fueron capaces de conseguir todo ese estímulo de Beijing, por lo que llegaron a ser en lo político extremadamente poderosas, y han estado usando ese poder en los últimos dos años, esencialmente para excluir a las empresas extranjeras, como lo hemos visto, y para hacerlo también con las empresas locales chinas. Este es un problema político, porque las fuerzas que podrían cambiar a China para mejor, no tienen el poder político para hacerlo. En el sistema político de China, eso es lo que cuenta.

- El país necesita el espíritu emprendedor de su gente para convertirse en la economía más grande, tal como debiera ser, dado su tamaño.

Gordon Chang: Absolutamente. Y en este momento dicen que la economía de China es de más de 10 billones de dólares;  realmente… no sabemos lo grande es que la economía china. Sabemos que exageran los números de los resultados económicos, sobre todo recientemente. Es probable que no tengan esos 10 billones de los que hablan los líderes chinos. Hay muchos indicios de que China está creciendo a un ritmo mucho más lento y, por tanto, podría tener 8 billones de dólares, podría tener una economía de 9 billones, realmente no lo sé, pero ciertamente no está en vías de superar a Estados Unidos. No es inconcebible que deje su segunda posición a Japón. Japón no tiene que crecer, todo lo que tiene que hacer es seguir igual. Pienso que China retrocederá. 


Gordon G. Chang es el autor de “The Coming Collapse of China“. Chang es graduado de la Cornell University  y completó su licenciatura en Derecho en la Facultad de Derecho de Cornell. Antes de convertirse en escritor, Chang ejerció la abogacía en los Estados Unidos y en China.

FOTO: Gordon G. Chang, autor de “The Coming Collapse of China”, el 30 de septiembre de 2015 en Nueva York. (Benjamin Chasteen/La Gran Época)

     

Tags: Japón China economía entrevista The Coming Collapse of China Gordon Chang Partido Comunista colapso libro