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Martes, 24 de Octubre de 2017

Impresionistas: los preferidos desde hace 140 años.

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Algunas obras impresionistas...

Nacidos como grupo en la exposición en el atelier de fotografía de Nadar, en el Boulevard de le Capucines en 1874, es el único movimiento plástico que ha durado y tiene vigencia en un plazo tan largo, el fauvismo duró dos años, el cubismo 10 años, los surrealistas otro tanto, en fin, la simpleza de la consigna impresionista es la razón: “pintamos lo que vemos, tal como lo vemos”, era la simpleza de su grandeza, ya no era necesario ni un mensaje, ni representar algún pasaje literario, o tener siempre a la figura como lo central de las obras, era la luz y el color lo único que importaba. No fueron comprendidos y sus primeras 8 exposiciones no tuvieron éxito, generalmente eran rechazados en el Salón de París, que era la llave para ser considerados en el mercado. Fueron los norteamericanos los primeros que los aceptaron y son los que poseen la mayor cantidad de sus obras, los museos franceses también cuentan con grandes colecciones siendo el Musée d´Orsay donde podemos ver el mejor conjunto en su último piso. Hace 5 décadas que sus obras son arduamente disputadas en los remates y tuvieron en la década del ochenta su momento más álgido, cuando los japoneses se endeudaban y los daban en garantía de préstamos para los bancos y subieron fuertemente sus precios. En 2014 se vendieron tres obras de Monet en 54 millones, 14 y 13 millones y cada vez que aparece una obra importante se vende en grandes sumas. Históricamente la obra más cara vendida de los impresionistas es el Moulin de la Galette de Pierre Auguste Renoir, del cual hay tres versiones, una en la Phillips Collection de Washington , otra en el Musée d´Orsay y la tercera es la que ilustra esta nota que fue comprada en 1990 por un japonés, Saito, que declaró que cuando muriera la misma sería incinerada junto a su cuerpo, por suerte no fue así, pero hoy ignoramos quien es su poseedor, fue pagada 78,1 millones que equivalen a 142 millones de dólares al día de hoy. Luego el mayor precio es para una de las obras realizadas por Claude Monet en sus jardines de Giverny, estas nympheas o nenúfares son las obras más requeridas de su trayectoria, cuando realizó la primera exposición de ellas en 1916, el marchand Durand-Ruel tuvo que endeudarse para comprarle la serie de 40 de ellas que fueron la exposición, fue vendida en 80,5 millones hace 5 años, hoy creemos que superaría los cien millones. Un autoretrato de Edouard Manet se pagó 33,3 millones de dólares hace cinco años en Londres y es la figura el tema dominante en la obra del artista que fue muy influido por la pintura española. El año pasado luego de una gran exposición retrospectiva en el Museo Thyssen de Madrid se pagaron 32 millones de dólares por una típica vista de París de Camille Pissarro, el primero de todos los impresionistas, traten de conseguir en libros usados “Abismos de Gloria” de Irving Stone que cuenta su vida y la de los impresionistas. Quizás con Degas tienen, en mi opinión, mayor posibilidad que sus precios aumenten significativamente. Otro tanto puede ocurrir con la obra de Alfred Sisley que hoy tiene como cifra record 5,8 millones, cuando aparezca una obra de la calidad como la que María Luisa Bemberg donó al Museo Nacional de Bellas Artes, sin duda que otra será la cotización máxima. Edgard Degas fue el gran pintor de bailarinas de Ballet de la historia y hay una docena de obras que se han vendido en más de diez millones, su precio récord fueron 37 millones y acá también la obra que donara Mercedes Santamarina al Museo Nacional de Bellas Artes, “Bailarinas en rosa y amarillo” se pagaría bastante más si alguna vez saliera a la venta, por suerte en su donación hay un cargo por el cual, ni siquiera puede salir del Museo. La gran mujer de los impresionistas fue Berthe Morisot, luego de una lindísima exposición en el Museo Marmottan de París, una de sus obras se vendió hace dos años en la importante suma de once millones de dólares, superando las opiniones más optimistas. Federico Bazille no es de los más conocidos pero fue fundamental en el grupo y su atelier era centro de reunión de sus colegas, unas flores vendidas hace once años, en 5,3 millones que son 6,8 millones de dólares de hoy. Uno de mis preferidos y de quien hay pocas obras, fue también mecenas del grupo es Gustave Caillebotte de quien solo salió una gran obra a la venta realizada en Argenteuil, lugar de reunión del grupo, que se vendió en sorprendentes 18 millones, duplicando su estimación. Alegría, optimismo y paz creo que son tres de las cualidades que tiene la pintura impresionista, brindo por ella y por sus creadores. En nuestro país se han destacado Malharro, Silva y los demás como Fader y Collivadino o Quirós deben considerarse post-impresionistas.

 
*Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar, Director - Propietario en Zurbarán y El Casco Art Hotel. Autor de libros sobre temática artística, incluyendo "100 Pintores del Arte de los Argentinos (1799-2006)", "El genio de Fader" y "23 Argentine Artists Now", entre otros.
     

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