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Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Francis Bacon, La violencia en el arte

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Las perturbantes obras de Bacon

Figura extraordinaria del arte del siglo XX, este irlandés, nacido en Dublín en 1909, realizó su trayectoria en Londres, el padre era entrenador de caballos de carrera y descubrió que su hijo a los 16 años era homosexual y protagonista de algunos escándalos en los pubs y sus camareros en la católica Irlanda, así que lo mandó a Berlín con un amigo para que lo llevara por “el buen camino”, terminaron siendo amantes…En 1929 luego de unas cortas clases comienza a pintar y trabaja de decorador, disconforme con su obra prácticamente destruye la totalidad. Siempre sostuvo que su carrera comienza recién en 1946 cuando realiza un tríptico titulado “tres estudios de figuras al pie de una crucifixión” que expone en muestra colectiva junto a Henri Moore y Graham Sutherland, dos años después el MOMA de New York compra una de sus obras, y en 1954 la famosa galería Marlborough le hace un contrato que renovarán durante 38 años, creo que esta galería fue la que consolidó la fama del artista y manejó en forma extraordinaria la promoción de su obra. Bacon era un solitario que pintaba todas las mañanas y a la tarde partía al Pub a tomar y dedicarse a sus arrebatos sexuales. Sus parejas conocidas han sido Peter Lacy, quien se suicidó luego de 8 años en común, Georges Dyer, quien corrió la misma suerte, y John Edwards, fue quien lo heredó, junto a un joven español José Capelo quien fue su amante los últimos 4 años y por esa razón el artista se encontraba en Madrid cuando falleció en 1992. Todas las obras de Bacon, tienen figuras, sean humanas como animales, en especial monos, se auto titulaba figurativo, y algunos pensamos que lo que él hacía era DESfigurar a sus personajes, muchos fueron sus autorretratos y curiosamente no hacía posar a sus modelos sino que trabajaba a partir de fotografías de ellos aunque estuvieran con él en su caótico estudio que hoy se encuentra recreado en el Museo de Dublín (donación de su pareja Edwards). Aborrecía la abstracción y pensaba que la obra de Jackson Pollock era una burla. Sus admirados eran Picasso y Giacometti. Realizó unas 40 versiones de Velázquez y su retrato del Papa Inocencio X que se encuentra en Roma en la Galería Doria Pamphilli, pero cuando estuvo allí se negó a verlo. El expresionismo está presente en su obra y algunos la llaman Neofigurativa. Son sus trípticos sus mejores creaciones, las realizaba en telas de 200x150 cm o en telas de 35x30cm. Se han realizado numerosas retrospectivas de sus obras y he tenido la suerte de ver tres de ellas, la sensación luego de visitarlas es de agobio, cansancio, pesadez ante lo violento de ésta, obra que admiro pero reconozco que me sería difícil convivir con ella. Su mercado en subastas está cercano a ventas de más de 300 millones de dólares por año. En los últimos 15 años sus precios han subido 1500% (15 veces). Y en ventas públicas diez de sus obras han superado los 45 millones de dólares. Su obra tiene, en mi visión, una comunión con el espíritu de las pinturas negras de Goya y marcan un mundo de desesperación, violencia y de intimidación. Sin duda luego de pintar numerosos autorretratos, podríamos decir que toda su obra es el autorretrato de este atormentado británico.

 
*Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar, Director - Propietario en Zurbarán y El Casco Art Hotel. Autor de libros sobre temática artística, incluyendo "100 Pintores del Arte de los Argentinos (1799-2006)", "El genio de Fader" y "23 Argentine Artists Now", entre otros.
     

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