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Miércoles, 24 de Mayo de 2017

El futuro de la infraestructura en el mundo y en Argentina

Informe de KPMG

Infraestructura en el mundo: Dubai
Infraestructura en el mundo: Dubai

Un informe de KPMG describe las 10 principales tendencias de infraestructura a nivel mundial y sostiene que en 2016 se espera un fuerte impulso que iniciaría en el sector una etapa de prosperidad de medio siglo. Para los próximos 30 años se estiman inversiones por 70.000 millones de dólares. El interés de inversores en la Argentina.

El trabajo sostiene que las tendencias actuales indican que el perfil y el negocio del sector cambiará considerablemente en los próximos cinco años.

“Salvo un colapso económico global o catástrofe, 2016 ya se perfila como un año de creciente impulso para el sector de infraestructura. Las señales de este impulso están en todas partes:  en las nuevas fuentes de capital y en los nuevos enfoques de financiación que prometen desbloquear miles de millones de dólares, mediante inversiones de capital como endeudamiento; en la mayor cantidad de posibilidades en torno a la administración de activos, la seguridad cibernética y la contratación pública, que están marcando el comienzo de un verdadero cambio radical en la forma en que operadores y propietarios administran sus activos; en la creciente audacia de los gobiernos, que buscan capitalizar los beneficios económicos y sociales; y en el creciente alineamiento entre las necesidades ‘macro’ de los gobiernos y las decisiones ‘micro’ de los consumidores”.

Las tendencias del cambio según el equipo de KPMG Internacional se enmarcan en los siguientes 10 temas centrales:

1- Cambio en el ambiente de riesgos a nivel macro: 'la falta de normalidad' es la nueva normalidad: Los riesgos políticos y regulatorios son sólo la punta del iceberg. La incertidumbre está en todas partes: en la política; en el aumento del proteccionismo; en los avances tecnológicos; y en la agitación geopolítica y social. La realidad es que lo "no normal" probablemente será la "nueva normalidad " en el futuro inmediato y, por lo tanto, los  inversores necesitarán sentirse cómodos con la incertidumbre y aprender cómo fijar el precio correctamente con los riesgos nuevos y emergentes. Los juegos de poder geopolíticos podrían crear cambios fundamentales.

2- Intensificación de la competencia por las inversiones: El aumento de los flujos está siendo impulsado por los inversores institucionales, multinacionales y Estados deseosos de poner su capital a trabajar y, en consecuencia, impulsan una fuerte competencia. Este cambio va a alterar permanentemente la dinámica del que toma el riesgo, cuándo y cómo, pero puede ser el punto de inflexión que marque el comienzo de 50 o más años de prosperidad como capital de inversión en coincidencia con los proyectos que, a su vez, impulsan el crecimiento económico en el mundo en desarrollo reforzando el ahorro de los fondos de pensión en los mercados maduros.

3- Foco en los mayores beneficios para destrabar el mercado de infraestructura: Los gobiernos están empezando a reconocer que es el sector público el que tiene que dinamizar proyectos y que, hasta la fecha, se ha confiado demasiado en el sector privado para lograr sus objetivos económicos, sociales y ambientales. La realidad es que el sector privado está en busca de beneficios comerciales, mientras que el gobierno trata de lograr beneficios económicos a largo plazo y otros objetivos nacionales. En tal sentido, se espera  que los gobiernos comiencen a ser más activos influenciando para dirigir la inversión en infraestructura.

4- Sofisticación de la gestión de activos: Dado el ritmo de avance en áreas como la Internet de las Cosas (IoT), robótica y análisis de datos, parece claro que los avances tecnológicos continuarán impulsando la eficiencia en las operaciones de infraestructura que derivando en una mayor productividad, una vida de los activos más larga, menores niveles de fracasos, y en la mejora de la seguridad de los activos físicos. En este entorno, los propietarios tendrán un enfoque cada vez más sofisticado que combinará tecnología, análisis de datos y gestión de activos. Ellos también tendrán que considerar el impacto que este cambio tendrá en su fuerza de trabajo: la infraestructura que operará en el nuevo mundo requerirá menos mano de obra.

5- Posicionamiento de la tecnología en la agenda de infraestructura: Si bien es claro que los consumidores seguirán impulsando la toma de decisiones y el progreso, no se trata de la compra de las nuevas tecnologías en función de la demanda de los consumidores sino de la comprensión de la dirección, el ritmo y el impacto del cambio tecnológico para tomar decisiones de inversión, definir modelos de negocio y de servicio al cliente. La infraestructura que se va a necesitar en 20 años será muy diferente a la actual: los propietarios de infraestructura y sus operadores estarán mucho más cómodos con la tecnología y el cambio tecnológico. Por ejemplo en lugares con alto potencial de generación de energía solar se aprovecharán las nuevas tecnologías permitiéndoles saltar a una escala de economías más desarrolladas en términos de costo y disponibilidad del servicio.

6 -La seguridad como tema central. Con la inestabilidad política en aumento en muchas partes del el mundo, el problema de la inmigración transfronteriza y los proyectos de infraestructura previstos o en curso, está previsto que la seguridad física y cibernética de los activos aumenten en importancia, sobre todo para las personas y usuarios. A pesar de un "gran avance" en la lucha virtual y en la protección física de los activos, cabe esperar que el costo de la seguridad aumente en los presupuestos de infraestructura.

7- Reducción de la brecha entre lo público y lo privado. Mientras que las privatizaciones en las últimas décadas respondieron a problemas de larga data acerca de las capacidades del sector público, también han demostrado ser un catalizador para la mejora del Estado. A largo plazo se espera que ambos sectores puedan complementarse para alcanzar niveles cada vez más altos de rendimiento.

8- Surgimiento de nuevas e innovadoras formas de financiar la infraestructura. Las innovaciones en términos de aumento de los fondos disponibles para inversiones en infraestructura se han dado en gran medida hacia  los mercados desarrollados y, por lo tanto, los enfoques para su captura deben orientarse hacia allí. No obstante ello, en el largo plazo se espera que estos métodos sean adoptados progresivamente en los mercados emergentes aceptando el riesgo tras una 'segunda ola' de captura de valor. Y esto, a su vez, debe desbloquear nuevos fuentes de financiación para achicar la brecha entre el mundo desarrollado y en vías de desarrollo.

9- Despegue del mercado de deuda institucional. La gran pregunta es si los organismos multilaterales serán capaces de tomar las medidas adecuadas en el justo tiempo para destrabar la inversión privada. Si se consigue, el mundo debería disfrutar de los beneficios masivos que se derivarán de un mercado de deuda más líquido. Pero el premio a largo plazo debe permanecer claramente en el objetivo de captar parte de los 70 mil millones de dólares en inversión previstos para los próximos 30 años.

10- Llegada de China y la India. Parece claro que el centro de gravedad en el mercado de infraestructura internacional se está fundamentalmente desplazando hacia el Este del mundo. Hoy las empresas de la India y China compiten con éxito a la par de sus competidores occidentales y, por lo tanto,  los mercados están generando propuestas, ideas, productos y valor a un ritmo sin precedentes. En tal sentido, es de esperar una sofisticada competencia entre los mercados.

Según Mariano Sánchez, Socio de KPMG Argentina responsable de Advisory, “en la cumbre de Davos quedó claro que la Argentina está en el radar de los inversores internacionales relacionados a infraestructura. El país volvió a sentarse en la mesa de los más importantes protagonistas del sistema económico y financiero del mundo quienes expresaron su intención de volver a acompañar al país en esta etapa y, especialmente, en el proceso de recuperación de la infraestructura que el país necesita en áreas clave como energía, transporte, puertos y telecomunicaciones, entre otros.  En este contexto, cerrar un acuerdo beneficioso para el país con los tenedores de deuda que aún está en default permitirá canalizar créditos y apoyos financieros para los grandes proyectos de infraestructura que tanto necesita la Argentina para mejorar su competitividad y reinsertarse exitosamente en el mundo”-

Acerca de KPMG
KPMG International una red de firmas profesionales que proveen servicios de auditoría, impuestos y asesoría. Grandes empresas, instituciones sin fines de lucro y organismos del sector público acuden a KPMG International en busca de un servicio consistente basado en capacidades profesionales de primer nivel, equipos multidisciplinarios y profundo conocimiento de las industrias así como también del contexto local. Trabajamos junto a nuestros clientes, ayudándolos a mitigar los riesgos y capturar las oportunidades. Hoy KPMG es una red global que opera en 155 países con más de 162.000 profesionales de distintas disciplinas. El soporte de esta red nos permite brindar a compañías globales la misma calidad de servicio en todo el mundo y trabajar con ellas en donde decidan operar. Nuestro enfoque por industrias ayuda a nuestros profesionales a desarrollar un gran entendimiento de los negocios de nuestros clientes así como el conocimiento, las habilidades y los recursos necesarios para atender los problemas y oportunidades específicos que ellos deben enfrentar.

 

     

Tags: infraestructura informe KPMG mundo Argentina inversiones economía financiación