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Martes, 21 de Noviembre de 2017

Más de Ergonomía

by Daniel Adelsky, Socio Director del Grupo Gekko

Daniel Adelsky
Daniel Adelsky

Existe una sencilla regla que dice que el trabajo debe estar pensado a escala humana y el producto a la medida del usuario. Según escribe especialistas y diseñadores "la Ergonomía debe ser considerada en el diseño de prácticamente cualquier producto, sistema o entorno…”. En los últimos años, y debido al avance de las tecnologías, ha surgido una nueva categoría de productos, un nuevo concepto destinado a mejorar la experiencia del uso de la tecnología desde una perspectiva humana y técnica, y que puede transformar un escritorio en una estación de trabajo ergonómico a medida.

Podemos definir la Ergonomía como “la aplicación del conocimiento científico concerniente a los seres humanos al diseño de objetos, sistemas y entornos para uso humano. La Ergonomía está presente en todo aquello que involucre  a las personas. Los dispositivos destinados al trabajo, el deporte, el esparcimiento, la salud y la seguridad deberían estar imbuidos de principios ergonómicos, si fueron bien diseñados”. Y de esta manera, describe la esencia de la palabra: “la Ergonomía es un enfoque que pone las necesidades y capacidades humanas en el centro del diseño de los sistemas tecnológicos. El objetivo es garantizar que los seres humanos y la tecnología funcionen en total armonía, con el equipo y las tareas alineados con las características humanas”.

Cuando hay algún tipo de uso repetitivo de una herramienta o tarea, es necesario considerar la Ergonomía. El objetivo siempre debe ser reducir la exposición a la incomodidad por lo que, si una tarea es repetitiva, la herramienta utilizada debe estar diseñada de manera que el cuerpo pueda llevarla a cabo de maneras diferentes. Existe una sencilla regla que dice que el trabajo debe estar pensado a escala humana y el producto a la medida del usuario. En cuanto a Ergonomía se refiere, el objetivo es maximizar la productividad al mismo tiempo que se reducen la fatiga y el malestar del operario.

A partir de esta descripción bastante amplia, se desprende que la Ergonomía es aplicable a cada ámbito de nuestras vidas, desde conducir un automóvil, ver televisión, usar un teléfono o una computadora, hasta hacer labores de jardinería o cocinar. Pero, ¿qué deberíamos buscar como consumidores de productos o como trabajadores, donde se nos proporciona el equipamiento? La respuesta no es tan sencilla como podría suponerse. La palabra “ergonómico” está a menudo erróneamente asociada con el equipo científico, médico, o similar; pero no hay ninguna razón por la cual los productos ergonómicamente correctos no debieran ser interesantes, ya que pueden lucir modernos o de estilo tradicional. Las mismas reglas que se aplican a los principios de buen diseño también se aplican a una buena Ergonomía: la forma debe seguir a la función, famosa frase de un conocido de esta sección Mies Van Der Rohe.

Por supuesto, algunos productos son más flexibles que otros y pueden diseñarse de acuerdo a las necesidades de la persona que los utiliza. Sin embargo, otros productos tienen su forma más condicionada por lo que hacen, en contraposición a la comodidad del usuario. Por ejemplo, el automóvil y la moto están mucho más condicionados por la necesidad funcional, mientras que un par de tijeras puede ser diseñado con la facilidad de uso como la principal prioridad. Un ergonomista y diseñador industrial decía "la Ergonomía debe ser considerada en el diseño de prácticamente cualquier producto, sistema o entorno. El no hacerlo puede dar lugar a diseños que no se ajustan a las necesidades físicas, psicológicas o sociológicas de los usuarios y tienen pocas probabilidades de éxito comercial”.

Así que la principal consideración no es cómo se ve un producto sino cómo funciona. La silla que resulta más ergonómica para una persona no será la misma para todo el mundo. No hay motivos visuales o estilos que las relacionen. En realidad, se trata de la búsqueda de productos que se puedan ajustar al tipo de cuerpo, la altura, la rutina o las preferencias de cada uno, y al uso que se le dé al equipo. Para satisfacer estas necesidades, ha aparecido una  nueva categoría de productos (que podría decirse que es particularmente difícil para los diseñadores) como son los accesorios de IT para muebles; en especial, los soportes para monitores. Estos productos han surgido en los últimos años como un nuevo concepto destinado a mejorar la experiencia del uso de la tecnología desde una perspectiva humana y técnica.

La razón fundamental que existe para usar un brazo de monitor de pantalla plana distinto del soporte suministrado por el fabricante, radica en que el brazo permite el movimiento del monitor para satisfacer las necesidades del usuario. De la misma manera en que el monitor se puede mover hacia arriba o hacia abajo para ajustar la altura correcta, el brazo también se puede mover más cerca o más lejos de la computadora del usuario, o inclinarse para ver con más precisión o evitar algún reflejo en la pantalla. El reto para el diseñador de este brazo no es sólo crear un nuevo concepto de producto que pueda cumplir una delicada combinación de funciones, sino también diseñar un objeto que mejore la estética general del interior. En estos últimos años, cada vez viene siendo más valorado el diseño de los espacios de trabajo por lo que el aspecto de estos productos es ahora tan importante como su funcionalidad para aquellos que deben especificar y hacer las compras. Sin embargo, no se trata sólo de estilo: los Directores de Recursos Humanos saben valorar los beneficios que un ambiente de trabajo atractivo, con mobiliario y accesorios bien diseñados, puede tener sobre la motivación del empleado, el reclutamiento y la retención de estos.

Un brazo para un monitor plano es un área de producto inusual y difícil, que crea verdaderos retos para el diseñador. Podríamos compararlo, por ejemplo, con las distintas consideraciones de diseño necesarias para un teléfono móvil: hay un montón de problemas de diseño para tener en cuenta, pero ante todo, se trata de una cuestión de packaging. El quid del diseño es incluir la tecnología dentro de una caja exterior atractiva.

Un brazo de monitor, en cambio, debe poder moverse en todas direcciones; tiene diferentes y complejas articulaciones y mecanismos que deben soportar una carga significativa y variable. Todo esto, manteniendo la simplicidad y la pureza desde el aspecto visual. Este tipo de productos realmente desdibujan la frontera entre el diseño y la arquitectura. De hecho, en muchos casos, las personas que diseñan estos productos se han formado para tener una comprensión sólida de ambas disciplinas.

A pesar de los desafíos (o quizá debido a ellos), los accesorios de IT para muebles, y en especial los soportes para monitores, representan un área de producto de gran crecimiento. Es un campo donde los diseñadores y los fabricantes realmente pueden aportar valor agregado con la creación de un producto aparentemente simple que puede transformar un escritorio en una estación de trabajo ergonómica… A una a medida.

La Ergonomía debe estar en el corazón de un buen diseño. Cuando está presente, alcanza el concepto más amplio de lo que constituye el "buen diseño", según los diez principios de Dieter Rams: " Un buen diseño es innovador, hace que un producto sea útil, estético, comprensible, mesurado, honesto, de larga duración, completo hasta en el último detalle, amigable con el medio ambiente y, finalmente, lo menos ‘de diseño’ posible." 

     

Tags: Ergonomía Daniel Adelsky arquitectura diseño producto sistema trabajo