Suscribir Newsletter Facebook Twitter



15°C
Capital Federal
Lunes, 23 de Octubre de 2017

Purmamarca, el paraíso jujeño

El pueblo de la Tierra Virgen

Una pequeña aldea de principios del siglo XVII de origen prehispánico.
Una pequeña aldea de principios del siglo XVII de origen prehispánico.

En lengua aimara purma significa desierto y marca ciudad, literalmente "ciudad del desierto", pero desierto en dicha lengua significa también la tierra inculta, no tocada por la mano humana. De allí que la traducción más adecuada en esta lengua sea "pueblo de la Tierra Virgen" y en quechua “pueblo del león”.

Pequeña aldea de principios del siglo XVII de origen prehispánico, Purmamarca está ubicada a 2192 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra a 3 kilómetros al este de la ruta nacional Nº 9, que la conecta con la ciudad capital de Jujuy tras recorrer 65 km de distancia.

 
Este "pueblo de la Tierra Virgen" está enclavada al pie del policromático Cerro Siete Colores, que le otorga el contraste turístico ideal para deleitar los sentidos de los visitantes que pasan por la localidad. El clima de la región es del tipo templado, con una amplitud térmica media anual de 20º C, con máximas de 25º y mínimas de 2º C.
 
El ejido urbano con construcciones de adobe y techos de cardón con tortas de barro, fue trazado en torno a la iglesia principal de 1648, consagrada bajo Santa Rosa de Lima, hoy declarada monumento nacional por su disposición arquitectónica y por las pinturas e imágenes cuzqueñas que posee en su interior.
 
Sobre su plaza funciona permanentemente la feria artesanal donde es posible adquirir artículos regionales como vasijas, alfombras confeccionadas en telares, ponchos, instrumentos musicales y ropa típica de la quebrada.
 
Por los alrededores de Purmamarca se puede disfrutar del paisaje realizando trekking, cabalgatas o excursiones de turismo contemplativo por el lecho del río homónimo, o por el Paseo de los Colorados, que posee hermosas vistas con conformaciones pétreas que fueron talladas naturalmente.
 
Celebraciones comunitarias como el misa-chico, el culto a los difuntos o a la Pachamama y la música autóctona ejecutada con quenas, cajas, erques y sikus, entusiasman a los turistas y denotan el fuerte arraigo de la cultura del lugar.
 
Una interesante infraestructura en alojamiento y la distintiva gastronomía, completan la oferta turística de este pintorezco paraíso norteño.
 
@PeterPrensa
 
     

Tags: Purmamarca Jujuy turismo turismo argentino Cerro Siete Colores pueblo de la Tierra Virgen
Aruba