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Martes, 21 de Noviembre de 2017

Una cerveza que no es un chiste de gallegos

Una cerveza venida de Galicia
Una cerveza venida de Galicia

Una espera los 18 para poder ir hasta el kiosco o mini-mercado para comprar tu tan ansiada cerveza. Cuando tu vida se va estirando el paladar se te pone exigente, y antes de la inevitable fase donde pasamos de la cerveza al vino/whisky (a todos nos llega, es inevitable), tenemos un momento de transición: el de las birras importadas.

Saltamos del “chino” del barrio al localcito gourmet que podamos encontrar. Nos escandalizamos porque un porrón vale lo mismo que la de litro que comprábamos para ver el partido del domingo. Pero llegamos al glorioso estante.

La opción lógica es y seguirá siendo ligar la buena cerveza a un nombre teutón. Los alemanes son la referencia lógica de esta bebida, y es lógico apuntar a esas marcas para el “gustito” que pensamos darnos.

Pero no. Me tentó otra cosa. “Estrella de Galicia”. La marca la tenía de vista sobre todo por sus auspicios deportivos, y realmente mucho después supe que era una marca de cerveza. ¿Cerveza de Galicia? Sí, por raro que parezca, ésa fue elección.

Periodista como es uno, no podía dejar de investigar el tema. Actualmente, Estrella de Galicia se exporta a 35 países, además de obviamente venderse en toda España. Primer sorbo mientras escribo éstas líneas. Vamos a sincerarnos: no es el elixir último de la vida, pero ante un decaimiento de los próceres nacionales de la malta, es algo digno de tomar, sobre todo cuando conocés la historia de la marca.

2007 fue el año de inflexión para Estrella de Galicia. La marca estaba asentada solo en Galicia. “Decidimos extendernos primero por toda España y comenzar a internacionalizarnos”, cuenta Ignacio Rivera, consejero delegado de la empresa. Lanzaron un plan estratégico para revolucionar la compañía y expandirse. Ahora distribuyen en todo el territorio español (tienen el 5,3% de la cuota de mercado española de cerveza en volumen) y comenzaron a exportarse a 35 países. La facturación saltó de 139 millones de euros en 2007 a 280 millones de euros en 2014.

El producto clave de esta compañía sigue siendo hoy en día la cerveza, que supone el 75% de su negocio. Pero también tienen jugos, vino, sidra, sangría, aguardientes y hasta dos manantiales que nutren las marcas de agua mineral Cabreiroá y Agua Fontarel. Y en cerveza, no todo es Estrella Galicia. Esta marca, cuya receta crearon en 1972, es hoy su buque insignia, pero elaboran otras como la 1906 Red Vintage, e incluso colecciones especiales que cada año sacan al mercado.

Además de esta cadena de productos, también tienen un mercado directo al consumidor con 920 tabernas en todo España, donde sirven la cerveza fresca, sin pasteurizar, que trasladan desde La Coruña en camiones frigoríficos sin romper la cadena de frío; algo similar a lo que hacen acá los chicos de Antares.

El porroncito ya se está acabando y todo lo rico de la Estrella de Galicia se esfuma con lo pequeño del envase y lo grande del precio. Pero ése fue el fuerte de la marca para salir al mercado internacional. “No íbamos a competir en precios. Porque por el tipo de fabricación que hacemos, buscamos competir en calidad”, dice en una entrevista Ignacio Rivera, consejero delegado de Estrella Galicia. “Cada cerveza la hacemos con su propio mosto. Y fermenta 30 días. Todo eso es más caro, pero es un valor diferencial. Somos muy modernos en tecnología, pero muy clásicos en elaboración”, comenta.

La cerveza se acabó y esta nota también. Y si bien no soy tan amante de la birra como del fernet, a veces es bueno variar y poner esos pesitos de más que cuando la calidad acompaña, no nos hacemos problema. Pasa con la cerveza y pasó con Estrella de Galicia, una birra que sin dudas no es un chiste de gallegos.
 
Rodrigo San Miguel
@RodrigoSanMigue
Dbiz.today
     

Tags: Rodrigo San Miguel Cerveza Estrella de Galicia