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Domingo, 19 de Noviembre de 2017

Uruguay, by Felipe Pigna

Palabra Autorizada

Viernes 11 de Agosto de 2017

Felipe Pigna
Felipe Pigna

El Uruguay es un país "atípico" en el marco latinoamericano por varias razones.

Hasta el golpe de 1973, más de la mitad de la población residía áreas urbanas, poseía un elevado nivel cultural y sus leyes sociales eran de avanzada. Su sistema político, que se remonta a la creación del país, es bipartidista: Blancos y Colorados.

El Partido Colorado gobernó el país sin interrupciones durante 93 años, entre 1865 y 1958 y crea un ejército a su imagen y semejanza. A tal punto que en 1917 se expulsa a los cadetes "blancos" de la Escuela Militar y en 1958 cuando el Partido Nacional (Blanco) gane finalmente las elecciones, le resultará casi imposible encontrar generales simpatizantes.

El Uruguay tiene una superficie de 200.000 Km cuadrados, clima templado, 89% de tierras fértiles, una población homogénea y de baja densidad, integrada esencialmente por descendientes de inmigrantes europeos. Gracias a estas ventajas comparativas, el Uruguay se transformó desde fines del siglo pasado en un importante exportador de materias agropecuarias.

El Estado uruguayo de principios de siglo es laicista, separa la Iglesia del Estado. Es un Estado interventor que asume diversas ramas de la industria y los servicios.

Desde 1914 pero sobre todo a partir de 1930, el Uruguay desarrolla industrias de consumo interno. Estas se verán golpeadas a partir de 1955 por la retracción del mercado de la lana y la caída de los precios internacionales que provocan la disminución de las áreas sembradas, un estancamiento del comercio exterior y el hundimiento progresivo de la economía nacional.

A partir de la crisis, la disputa por la distribución del ingreso se agrava y los sectores dominantes empiezan a cuestionar el modelo distributivo reinante en Uruguay desde principios de siglo.

En 1968 cuando Pacheco Areco asume la presidencia a la muerte de Gestido, nuevos funcionarios rodean al presidente. Son banqueros, grandes propietarios, hombres de negocios que van sustituyendo a la "clase política" proveniente de los grandes partidos. Son estos nuevos funcionarios los que tratarán de imponerle al país planes de estabilización y saneamiento económico, cuyo elemento principal es el freno autoritario al aumento de salarios. Se logra controlar la inflación pero el balance comercial y financiero es claramente negativo. Comienza la resistencia de los asalariados (más del 70 % de la población activa) . Ante la oleada de huelgas el gobierno responde con la militarización de los empleados de los bancos nacionalizados y la imposición del Estado de Sitio.

En este clima tenso, irrumpe en escena la oposición extraparlamentaria juvenil y clandestina que incluye la violencia en sus prácticas políticas. El Movimiento de Liberación Nacional "Tupamaros", practica la acción directa. Se definen en como artiguistas, admiran a la revolución cubana y al Che Guevara. Gozan en un principio de una importante adhesión por parte de una población exasperada ante el quiebre del sueño uruguayo y la decadencia de la "Suiza de América".

La oposición parlamentaria denuncia torturas contra los tupamaros detenidos. En este clima se realizan las elecciones del 28 de Noviembre de 1971, tras una campaña violenta e intensa.

Frente a los dos partidos dominantes, divididos en múltiples corrientes, surge una nueva izquierda que se expresa en el "Frente Amplio" junto con disidentes blancos y colorados y el apoyo de los Tupamaros. El candidato presidencial del Frente es un militar prestigioso y progresista, el general Liber Seregni.

Sorpresivamente, gracias a la ley electoral triunfa el candidato del continuismo del Partido Colorado, Juan Bordaberry, estanciero, ex ministro de agricultura, partidario de la mano dura.

El Frente obtiene el 18% de los votos a nivel nacional y el 30% en Montevideo.

Una de las primeras medidas de Bordaberry consiste en encargar la represión de la oposición a las fuerzas armadas, entregándoles para este fin, amplios poderes.

A principios de 1972 los Tupamaros abandonan la tregua y se lanzan a la acción matando militares y policías pertenecientes a los "escuadrones de la muerte".

En estas circunstancias el parlamento se apresura a dictar el "estado de guerra interno" y una "Ley de Orden Público" que limita las libertades civiles y amplía la esfera de acción militar. Las Fuerzas Armadas se lanzan a la ofensiva. Son muertos ocho militantes comunistas, organización que había condenado públicamente los métodos de los Tupamaros.

El secuestro y posterior asesinato del asesor de la CIA, Dan Mitrione por parte del MLN Tupamaros (tema de la película de Costa Gavras, protagonizada por Ives Montand, "Estado de Sitio"), será prácticamente el principio del fin de esta organización guerrillera. Caerán uno tras otros sus escondites y la mayoría de sus máximos líderes serán detenidos. Para fines de 1972 el MLN está prácticamente desmantelado, a pesar de lo cual los militares logran que en febrero de 1973 se cree el COSENA (consejo de seguridad nacional) un verdadero organismo de cogobierno. Se había producido un verdadero golpe de estado en el que la figura de Bordaberry hacía las veces de un títere del poder militar. Aquí nace el término "Bordaberryzación".

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

    

Tags: Felipe Pigna Historia Uruguay