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Martes, 28 de Marzo de 2017

Ser estudiante

By Luciana Palermo

Ser estudiante
Ser estudiante

Cada vez que escucho a alguien decir que una persona estudia "porque puede" o "que hay muchos idiotas con un título" paso a pensar que ambas afirmaciones son falsas y revelan la pereza, la primera y la envidia del dicente, la segunda.

Durante el año del CBC, conocí a mucha gente, que provenía de distintas localidades de la Provincia. Y de todos los contextos socio-económicos.

Me acuerdo que había una estudiante que se llamaba Laura, que contaba las monedas para poder venir. Y que se negaba a que le prestemos plata, por eso, con otra amiga, solíamos invitarla a almorzar, cosa que ella si aceptaba.

Una vez, en la carrera, conocí a Mariela, que vivía en un barrio bastante precario y su padre había sido asesinado en un asalto, en el que ella también recibió una bala, que todavía tenía alojada en la cabeza. Si Mariela no nos decía nada, nunca nos hubiéramos dado cuenta. Era una excelente alumna y de la Facultad salía corriendo para ir a su trabajo, de moza, en un restaurant de Capital.

Entonces, no tiene nada que ver con tu contexto familiar o social. Esas son excusas. Estudiar tiene que ver únicamente con tus ganas de hacerlo. Repito: únicamente.

Con respecto a la segunda afirmación que he escuchado, no se puede generalizar y, por supuesto que existen profesionales que son idiotas. Como existen personas idiotas y esto es porque no puede separarse uno de la otra.

Y por último, quiero decir que mi época como estudiante en la Universidad de Buenos Aires fueron los mejores 6 años de mi vida. Yo me recibí de Abogada a los 24. Pude haberme recibido a los 23 años, pero decidí que iba a empezar el CBC un año después de terminar la secundaria, y no inmediatamente.

La Facultad me dio, mas que ninguna otra cosa en la vida, la libertad de ser yo misma. De conocer a personas increíbles que, a diferencia de lo que me había pasado en la secundaria, SI tenían algo que ver conmigo.

Cuando empecé, yo era una chica que aspiraba a ser Jueza Penal, soñando con que el apellido de mi papá y de mi abuelo llegue hasta el Tribunal de La Haya. Después fui cambiando de planes, no porque haya disminuido mi ambición, sino porque fui descubriendo otros caminos.

Por que escribí esto hoy? No lo se. Sólo se que miro para atrás y agradezco que la UBA haya sido parte (una parte importante, en realidad) de mi vida.

     

Tags: Ser estudiante Luciana Palermo Relatos cotidianos