Suscribir Newsletter Facebook Twitter



22°C
Capital Federal
Lunes, 16 de Octubre de 2017

La agresión como pedido de auxilio

By Luciana Palermo

Felicidad
Felicidad

Si todo el mundo se sintiese cómodo consigo mismo, si realmente se agradasen como personas y disfrutaran de su compañía, este sería un mundo mucho mejor. Pero la gente es infeliz, por eso ataca al otro. Habla mal del otro a sus espaldas (muchas veces sin siquiera conocerlo) y arroja su infierno al otro. Porque la miseria siempre quiere compañía.

No alcanza, nunca alcanzaron los actos de bondad aislados, para curar un mundo que siempre fue pervertido por los infelices.

Buda decía que quien se ama a sí mismo no daña a otros y no hace falta pensarlo mucho para darse cuenta la realidad que encierra. Si vamos mas allá y tuviese que citar la característica principal de la Santidad, no dudaría un instante: es la alegría. Una persona alegre no sólo se hace un bien a sí misma (al haber encontrado su propia felicidad) sino que no molesta a otros y lo que es más, sirve de inspiración a los que la rodean.

Pero la persona alegre es tan poco común que la infelicidad pasó a ser normal. ¿Por qué las cosas suceden de esa manera? si la mayoría busca la felicidad, ¿por qué sólo unos pocos logran encontrarla?. Sólo estoy convencida de que este mundo sería un lugar mucho mas pacífico si las personas felices fuesen mayoría.

     

Tags: Luciana Palermo relatos cotidianos agresión auxilio felicidad