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Lunes, 21 de Agosto de 2017

Despedida de Aerosmith: yo estuve ahí

By Luciana Palermo

Aerosmith
Aerosmith

Ver Aerosmith en vivo era una cuenta pendiente para mí. Por eso, cuando anunciaron que tocarían por última vez decidí que no lo iba a dejar pasar y tres meses antes del show ya tenía mi ticket para campo vip.

Llegué temprano con una amiga y escuchamos a dos bandas rockeras del under. Luego sería el turno de Las Pelotas, agrupación que no me agrada particularmente y encima de los dos temas que tienen que considero pasables, tocaron uno solo.

Steven Tyler y los suyos aparecieron una hora más tarde de lo anunciado. Antes de que se prendan las luces, pude escuchar la voz del loco lindo de Tyler gritar algo en un español precario. Después cada tanto nos gritaba "locos", una vez dijo "griten fuerte" que todos entendimos como "griten suerte" y le contestamos deseándole lo mejor. Durante dos horas, hicieron un recorrido por su carrera y sonaron los clásicos como Crazy, Cryin, Come together, Love in an elevator, hubo una propuesta de matrimonio antes de I don´t want to miss a thing (una canción que siempre me emociona) y para el final subieron su piano blanco y Tyler tocó Sweet emotion, para después deleitarnos con Dream on, que además de ser una de sus mejores canciones, fue también una gran versión.

Ver a su cantante fue un espectáculo aparte. Con sus 68 años irradiaba vitalidad, pero lo que más me sorprendió fue su buena onda permanente. Steven la pasaba bien interactuando con su público y los músicos y se notaba. Es cierto que esperaba un público más vibrante, pero en muchos momentos vi a las personas que tenía alrededor emocionarse con sus canciones. En una época tan tecnológica como la que atravesamos, lo que más se veía, en realidad, eran celulares filmando.

Estar tan cerca de una banda de tal magnitud me generó una sensación rara. Por momentos no lo podes creer y después sabes que aunque el show termine, vos los vas a poder seguir escuchando. Como antes Como siempre.

Por mi parte, estoy agradecida por la hermosa noche que me hicieron pasar.

Aerosmith demostró ser una banda que puede reinventarse y sus integrantes caer una y otra vez y no sucumbir, así que desde acá deseo que este no sea el final. Y es por su historia también, que sospecho que no lo será. 

     

Tags: Aerosmith recital relatos cotidianos Luciana Palermo